Lado a Lado

Me encanta cv=mo funciona la vida a veces. Toda la semana pasada he estado pensando sobre un nuevo proyecto para escribir: Explorar el Sagrado Femenino dentro de la tradiciv=n espiritual Andina en el Perv?. Ayer comencv© a escribir. Mi primer borrador era seco y un poco molesto.

Entonces Shauna y sus amigos de Colorado, que se estaban quedando en mi Centro de Paz y Luz, decidieron hacer un fuego ceremonial y me invitaron a participar. Shauna ha trabajado con sanadores Indios Nativos Americanos y tiene una nueva pipa de paz que quiere inaugurar.

Hablando con ella, descubrv? que ella hace talleres llamados ‚Mujer Sabia‚Äù y la invitv© a que trajera un grupo aquv? a Perv? para uno de sus talleres. Que maravilloso tener una hermana en el camino que aparece justo en el momento oportuno.

Durante la meditaciv=n en el fuego, yo estaba pensando sobre lo que querv?a que naciera en este nuevo proyecto mv?o. Los 20 o mv°s troncos apilados estaban convertidos en brasas mientras nos pasv°bamos la pipa y nos concentrv°bamos en el fuego. Yo puse un pedazo grande de tronco sobre

las brasas para mantener el fuego. A pesar de su tamav±o, supe que prenderv?a y asv? fue. Despuv©s de un tiempo sentv? el apremio de voltearlo de lado. Por cierto la llama se puso mv°s grande y mv°s brillante. El mensaje del fuego fue ‚voltea algo de lado y proveerv° mv°s luz y calor‚Äù.

Esto es lo que quiero hacer con la tradiciv=n espiritual Andina ‚Äì exponer un lado abajo, el lado femenino, para proveer mv°s luz y calor. Voltv©alo de lado para que ambos femenino y masculino estv©n visibles, con sus formas, brillante ‚Äì lado a lado, iguales y diferentes.

Cusco Acto Dos comenzv= para mv? el av±o pasado en la inauguraciv=n del Centro Paz y Luz y nuestra primera Reuniv=n Inter-espiritual para Visualizar, Experimentar y Manifestar el mundo como queremos que sea. Eso fue el nacimiento de algo nuevo, una vuelta en el camino en la senda espiritual Andina, una vuelta hacia el Sagrado Femenino. Como a todos los reciv©n nacidos, a esto le tomv= tiempo de desarrollar. Este av±o fue la fase de separaciv=n, reclamando su propia identidad, separada de papv° y mamv° ‚Äì o en este caso, papv° y papv°.

Mi viaje en este camino espiritual empezv= cuando vine al Perv? por primera vez en 1998 para asistir a una reuniv=n de shamanes y sanadores en el Valle Sagrado del Cusco. Allv? conocv? a dos Maestros Andinos, Kamaq Wageaq, (Regis) y Hatv?n Runa, (Sergio) quienes cambiaron el curso de mi vida. Me mudv© al Perv? en Junio del 2000 para manifestar una visiv=n que Regis compartiv= conmigo un av±o antes, de un centro espiritual multi-credo en el Valle Sagrado.

Regis, Sergio y yo hemos hecho muchos talleres juntos en estos v?ltimos nueve av±os, compartiendo con cientos de personas en cuatro continentes la simple y a la vez poderosa tradiciv=n espiritual de los ancianos maestros de los Andes. Yo he recibido cinco niveles de iniciaciv=n de ellos y he aprendido cosas que me han cambiado la vida de sus ensev±anzas. Regis y Sergio son maestros sabios y poderosos y les estoy muy agradecida por todo lo que me han ensev±ado.

A pesar de sus vastos conocimientos en esta tradiciv=n y en muchas otras, este nuevo camino que he escogido es algo que ellos no pueden ensev±arme porque ellos mismos no lo conocen. El Sagrado Femenino dentro de la tradicion espiritual Andina ha sido soslayado, a veces enterrado u oculto por muchos av±os ‚Äìcomo lo ha sido en otras religiones y tradiciones espirituales- por jerarquv?a y modelos masculinos de poder que tienden a ser verticales en lugar de circulares, patriarcales en lugar de darse poder mutuamente.

Siento, sin embargo, que la tradiciv=n espiritual Andina en sv? misma tiene el Sagrado Femenino y que simplemente fue sobrepuesto por niveles sacerdotales verticales y algunas creencias dogmv°ticas que le restaban poder a lo femenino. Esta tradiciv=n data antes de la Conquista Espav±ola y los misioneros Catv=licos en las Amv©ricas. Pero su prv°ctica hoy en dv?a estv° conciente o inconscientemente mezclada con la cultura dominantemente Catv=lica.

Por lo tanto, no es sorprendente que las ‚sacerdotisas‚Äù Andinas sean mucho menos que sus contrapartes masculinas. Mis maestros aprendieron de sv=lo maestros masculinos quienes les ensev±aron, por ejemplo, que mujeres podv?an ser iniciadas en la tradiciv=n pero que no podv?an iniciar a otros. Sv=lo hombres, segv?n ellos, pueden pasar las tradiciones de energv?a.

Supe recientemente que las ‚sacerdotisas‚ÄùIndias Q‚Äôero que viven hoy en dv?a en las alturas de los Andes, sv? transmiten la energv?a ‚karpays‚Äù a otros. Cuando le mencionv© esto a Regis, me respondiv= diciendo que las comunidades Q‚Äôero ( que se hicieron famosas por las investigaciones de Juan Nunez del Prado y su padre, Oscar) son sv=lo una pequev±a parte de la tradiciv=n.

‚La Sagrada Tradiciv=n Andina es una compilaciv=n de ensev±anzas y prv°cticas de comunidades por todos los Andes, desde Ecuador hasta Patagonia‚Äù, nos dijo Regis durante una reciente ceremonia de iniciaciv=n. Estoy segura que eso es verdad ya que la tradiciv=n es mayormente oral, pasado de maestro a aprendiz por miles de av±os.

Asv? es que mi pregunta fue, ¬øquiv©n compilv= estas ensev±anzas y prv°cticas? ¬øQuv© hace que ciertas prv°cticas de la comunidad sean partes vv°lidas de la tradiciv=n y otras no? ¬øQuiv©n eliminv= a las mujeres de pasar los karpays (transmisiones de energv?a) y cuv°ndo? ¬øQuiv©n codificv= los ‚niveles‚Äù jerv°rquicos y sacerdotales? ¬øCv=mo estas cosas nos sirven en nuestra conexiv=n con los elementos de la naturaleza y el divino creador?

Las profecv?as Inkas hablan sobre el 2012 y del taripaypacha, que el el tiempo de encontrarnos con nosotros mismos de nuevo, una era dorada de paz, armonv?a, balance y unidad. Esta era estv° muy cerca ya. De hecho, hay cosas que estv°n comenzando a cambiar. Recordv© una charla que fue dada por Hatv?n Runa, Sergio en la conferencia donde nos conocimos en 1998.

Busquv© en mis archivos y lo relev?. vâl hablv= sobre estos cambios diciendo, ‚En este tercer millenium, el amor trascenderv° todo. Encontraremos dentro de nosotros mismos la fuente de poder‚.Yin y yang, las energv?as del cielo y la tierra serv°n equilibradas. Las mujeres tendrv°n un rol privilegiado. Van a ser capaces de desarrollar todas sus capacidades. Ellas serv°n como el cv°liz, conteniendo toda sabidurv?a de la cual todos podamos beber.‚Äù

Mi interv©s no estv° en debatir la validez de ciertas prv°cticas sobre otras en esta tradiciv=n sino mv°s bien descubrir y reclamar para todos nosotros ‚Äìmasculino y femenino por igual- el poder del Sagrado Femenino dentro de esta senda espiritual que tanto me ayudv= a transformar mi vida y la vida de muchos otros. Quizv°s al hacer eso, nos permita entrar en el taripaypacha con mv°s luz y calidez, lado a lado de cada uno, bebiendo de la misma copa.